06
Abr

Sin Rumbo “Street Team”

Sin Rumbo Street

El Street Team es una comunidad formada por seguidores/as del grupo que se reunen con el fin de patrocinar y dar a conocer al grupo por todas partes.
Se organiza con gente repartida por cada ciudad, que poco a poco irá aumentando con todos aquellos que esten interesados en ello y que se encargaran de hacer pegadas de carteles, repartir flyers, regalar chapas, acudir a conciertos etc…
Todo miembro del Street Team, recibirá a cambio material exclusivo de SinRumbo para repartir y dar a conocer al grupo, ademas de entradas para sus conciertos, merchandising etc…
El Street Team contará con Administradores/as en cada una de las ciudades. Estos se encargarán a organizar las quedadas de los conciertos en las distintas ciudades, realizar promoción en foros de otros grupos, myspace, internet…etc…

Si quieres unirte mandanos un mail a sinrumbo.streetteam@gmail.com con los siguientes datos:

NOMBRE Y APELLIDOS:
EDAD:
SEXO:
CIUDAD:
LOCALIDAD:
CP (CODIGO POSTAL):
DIRECCION:
E-MAIL:
Nº TELEFONO:

AYUDA A SIN RUMBO Y PARTICIPA.

02
Abr

Así empezó todo… [II]

Sin Rumbo continuó haciendo el periplo de clubes, ya por toda España, en solitario o teloneando a bandas como Seguridad Social y Tam Tam Go!, y empapándose de música británica y americana: Strokes, Arctic Monkeys, Mando Diao, clásicos como Oasis… “Empezamos a cobrar, a ser conocidos en el circuito gracias a MySpace, que ha sido fundamental para nosotros. Tocábamos en Valencia y la gente se sabía las canciones. Por primera vez, sentimos lo que es una gira y la vuelta al instituto, a la vida normal, fue dura, así que decidimos centrarnos en preparar canciones para grabar un disco pagado por nosotros”.

Cuatro meses estuvo Sin Rumbo preparando la grabación. Canciones con letras de Sergio y Víctor y música de los cuatro. En la mitad de la grabación, Jaime se incorporó definitivamente a la banda. Sin Rumbo estaba al completo y “desde entonces no ha habido dos días seguidos que no hayamos estados juntos. Somos una familia, como novios que siempre están pensando en la música”. Pero la vida te da sorpresas y las canciones llegaron a manos de Dani Martín y David Otero, que tenían la intención de crear un sello discográfico para lanzar artistas. Parece que gustaron, porque inmediatamente se acercaron al estudio donde estaba grabando Sin Rumbo. “Nos dijeron que buscaban un grupo para su sello, respetando sus ideas en las canciones, en la imagen, en los vídeos… Y nos mudamos al local de ensayo de El Canto del Loco para preparar Hablamos después… con Nigel Walker como productor”.

No hay muchas bandas debutantes que puedan presumir de estrenarse con Nigel Walker en la producción. Su experiencia y éxitos con artistas como El Canto del Loco, Pereza, Los Rodríguez, Antonio Vega, La Oreja de Van Gogh, Hombres G, Coti, M-Clan o Sexy Sadie, entre muchos otros, asegura frescura, poderío y un excelente sonido. “Nigel no quiso escuchar las maquetas. Cuando vino al local estábamos acojonados. No dijo gran cosa porque, aunque se involucra mucho, nunca quiere imponer sus ideas. A las dos semanas de trabajar con él, sabíamos que habíamos tenido mucha suerte”.

Después de ensayar todo el verano de 2007, Sin Rumbo comenzó la grabación de Hablamos después… el 8 de octubre del pasado año en Madrid, con Bori Alarcón como ingeniero de sonido.

Nos lo hemos currado. Suena muy bien y distinto”, dice Víctor.
No paro de escucharlo”, afirma Sergio”.
Tenemos ganas de que salga para ver la respuesta de la gente”, continúa Jaime.
Si alguien nos quiere conocer, que lo escuche”, remata Pablo.

Han sido muchas horas puliendo canciones, con dificultades para seguir el ritmo en sus estudios de Filosofía (Sergio), Telecomunicación (Pablo), Magisterio Musical (Víctor) y Comunicación Audiovisual (Jaime). Pero Sin Rumbo es fiel a la declaración de principios que refleja la letra de la canción Morir con flequillo, primer single del álbum: “Ser viejo no es más que tener resaca de cuando tenías 20 años”. Y al grito de ahora o nunca han viajado por primera vez a Londres para grabar el videoclip en las calles del barrio de Camden y en un pub con ambiente de concierto en directo, mientras esperan el 11 de marzo la publicación de su primer álbum. Es el debut de una banda que destila puro power pop en 11 canciones que son otras tantas historias que ellos mismos nos cuentan.

27
Mar

Así empezó todo… [I]

La historia de Sin Rumbo no es la de cuatro músicos que publican su primer álbum por su cara bonita. Todo empezó cuando Sergio y Víctor comenzaron a ensayar en verano de 2003. “En las navidades de 2004 ya la cosa iba más en serio. Antes simplemente estábamos aprendiendo a tocar juntos”, dicen. Tras la incorporación de Pablo, pronto comenzaron los conciertos en institutos y locales de amigos, hasta que… “En verano de 2005 nos clasificamos en un concurso de grupos en Colmenar Viejo. Acabábamos de grabar en casa una maqueta con seis canciones y pasar a la final fue muy importante para nosotros”.

Poco después, en enero de 2006, Sin Rumbo dio su primer concierto importante en la sala La Sal de Madrid. “No fue fácil porque sólo teníamos 16 años y la entrada era para mayores de 18. Empezamos a ver a otros grupos en directo, a coger personalidad. Hacíamos canciones nuestras y versiones de El Canto del Loco, Pereza, Piratas, Habitación Roja, Platero y Tú…”. En abril de 2006 llegó otra maqueta. “Ésta era de verdad. Hasta tenía título: Otra realidad. Tenía seis canciones: Seré feliz, Las chicas malas vuelven a Madrid, Gigante brutal, Aquella calle, A mi alrededor, Éxtasis… Están en el álbum, aunque han cambiado bastante”.

Fue en aquella época cuando la banda conoció a Jaime, que poco después se haría cargo de las baquetas. “Nuestro primer batería, Eduardo, no podía seguir porque se iba a estudiar a Estados Unidos y llamamos a la academia de Pepe Sánchez [mítico batería español], donde estudiaba Jaime”. “El primer día que les conocí les dije: “Vais a triunfar seguro”, dice Jaime, el mayor de la banda, que había tocado en otros grupos, era fan de Red Hot Chili Peppers y estudiaba Comunicación Audiovisual. Y se metió a saco, la banda se convirtió en una piña y en el verano de 2006 los cuatro decidieron mirar de frente al rock and roll de manera definitiva. ¿Y el nombre?

Es Sin Rumbo porque nada de lo que sale lo esperamos. Es como la personalidad de los cuatro”.